Oct 12 Agencias
Con
anotaciones de Stern John, los caribeños se impusieron por dos goles a
uno a los nuestros y consiguieron el medio boleto que otorga la Concacaf para
la Copa Mundial Alemania 2006. El tropiezo provoca que la Selección Mexicana
pierda el primer sitio del Hexagonal en beneficio de Estados Unidos, que derrotó
con facilidad a su similar de Pánama. La anotación azteca fue obra
de Jaime Lozano.
PRIMER
TIEMPO
La
población trinitaria se unió en un solo sentimiento. En cada rincón
del Hasely Crawford se respiraba la ilusión de conseguir el acceso al repechaje
contra Asia. Al equipo de Leo Beenhakker se le pedía, prácticamente
se le rogaba, que se impusiera a México desde los primeros minutos para
terminar con la ansiedad que con rápidez se transformaba en sufrimiento.
Los rojos buscaron satisfacer los deseos de la fanaticada, presionaron a México
y pretendieron tener la pelota en el cuarto de cancha rival. La posesión
del esférico fue suya en su gran mayoría, pero fueron incapaces
de amenazar con cierta firmeza la puerta resguardada por Jesús Corona.
México
presentó una escuadra alterna; varios de los usualmente titulares se quedaron
en el banquillo y hasta en la tribuna. Lo único en juego para el tricolor
era la posición final en la eliminatoria, por lo que Joel Huiqui, Carlos
Morales y Hugo Sánchez tuvieron la ocasión de ver actividad con
la verde. La retaguardia dejó ciertas dudas; sin embargo, se mostró
solvente, salvo el nerviosismo del cruzazulino, desde el comienzo de las hostilidades
y así se mantuvo a lo largo de los primeros cuarenta y cinco minutos.
Trinidad
acarició el gol de la quiniela, el del medio boleto a la Copa del Mundo,
cuando se rebasaba la media hora de juego. Un jalón de Joel Huiqui sobre
Stern derivó en la pena máxima. Jack Warner sonreía más
que cualquier otro, pero la mala ejecución del propio Stern y la atinada
intervención de Corona terminaron impidiendo que los cartones se pusieran
en movimiento. A lo lejos, Guatemala sonreía; en la isla caribeña,
se mezaron los cabellos y mataron a John con improperios y miradas mortales.
La
advertencia recibida desde los once pasos tuvo efectos positivos en la ofensiva
tricolor. El conjunto azteca quiso darle tranquilidad al partido y encontró
el tanto de la ventaja con un soberbio gol de Lozano. Jaime recibió por
el costado izquierdo, observó la pelota con malicia y bombeó magistralmente
a segundo poste para asestarle un duro golpe a los de casa.
Los
de Leo Beenhakker estaban muertos anímicamente. Lo mejor para ellos era
la culminación de la parte inicial; no obstante, un disparo de media distancia
impactó en el poste derecho de Corona, Stern John se encontró el
esférico y la empujó sin contratiempos. En la isla decidieron perdonarlo
por la falla desde el punto penal.
SEGUNDO
TIEMPO
La
reanudación presentó tintes similares a la primera mitad. El conjunto
verde esperando sorprender por la vía del contragolpe y los caribeños
luchando con uñas y dientes por el ansiado repechaje. Un testarazo de Fonseca
estuvo a punto de provocar el infarto general de la isla, pero el remate del "Kikín"
quedó a modo para ser cazado por Hislop.
El Hasely Crawford se puso
de pie por un momento, se permitió soñar: la meta de Corona había
sido vencida. Sólo existió un problema: el gol fue anulado correctamente
por fuera de lugar. Y Trinidad siguió remando contracorriente
Un error
en la salida de Israel López terminó abriendo el camino para el
segundo tanto de los de Leo Beenhakker. El inspirado Stern John le pegó
con decisión y dejó sin oportunidades al cancerbero mexicano. Warner,
entretanto, festejaba con jubilo.
Stern
estaba dispuesto a ser el héroe y a finiquitar la contienda de manera prematura.
La prendió en tres cuartos de cancha, sorprendió a Corona adelantado;
sin embargo, el golero azteca reaccionó y desvió hacia tiro de esquina.
Trinidad seguía sin poder garantizar la serie definitiva ante Bahrein.
Los
trinitarios defendieron a muerte la ventaja parcial. Cuando la posibilidad de
acudir a la máxima justa futbolística del orbe está a la
vuelta de la esquina, las piernas obedecen por sí mismas. Los rojos no
sólo maniataron los tibios intentos mexicanos, sino que se dieron el lujo
de coquetear con la reactivación del tanteador.
A
México, el empate pareció interesarle muy poco. La Volpe realizó
modificaciones que presentaron nulos resultados. Se podrá decir que la
diferencia entre culminar la eliminatoria en primera y segundo posición
no es más que un dato estadístico; sin embargo, sea simple anécdota
o no, Estados Unidos ha vuelta a quedar por encima de nosotros. Ahora a pensar
en la Copa del Mundo, en la parada definitiva.
El
festeival explotó en la isla. Trinidad y Tobago respira, únicamente
debe superar a Bahrein en el repechaje para acudir a la tierra prometida, a Alemania
2006